Stephen M. Kosslyn y la importancia de la percepción de los textos

Entrevistas a profesionales.- El profesor Kosslyn es director del Centro de Estudios Avanzados en Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Stanford desde enero de este año; fue profesor emérito en Harvard, jefe del Departamento de Psicología de la misma institución y, entre 2008 y 2010, decano de su área de Ciencias Sociales.

Además es Neurocientífico especializado en percepción e imágenes mentales, Kosslyn ha escrito varios libros sobre comunicación visual, además de numerosos artículos académicos

Sus libros de divulgación, como "Diseño de gráficos para el ojo y la mente", se ocupan de la aplicación de la psicología cognitiva a la comunicación. ¿Por qué se interesó por este asunto?

Hace años, cuando Steven Pinker era estudiante de doctorado en Harvard, una empresa llamada Consulting Statisticians Inc. se puso en contacto conmigo. Una agencia gubernamental les había pedido que hiciesen algunos estudios sobre por qué los gráficos estadísticos funcionan tan bien para comunicar ciertos tipos de información. Steve y yo pasamos tres años investigando, aunque nunca llegamos a publicar los resultados en un único volumen. Todos mis libros de tono menos académico y orientación más práctica tienen su origen en esa época.

¿Los que tratan de PowerPoint también?


Sí. De hecho, están basados en los mismos principios y reglas que los que hablan de gráficos. Cuando era director del Departamento de Psicología de Harvard, una de mis obligaciones era ir a numerosas conferencias de profesores visitantes, candidatos a empleos en la universidad, etc. Un día, comencé a notar que las proyecciones usadas en aquellos actos no respetaban lo que conocemos sobre cómo funciona la mente.

Recuerdo un caso que me llamó especialmente la atención. Se trataba de una clase magistral impartida por un psicólogo. Comenzó a mostrar imágenes del Sistema Solar: fondos negros cargados de estrellas, planetas de colores muy claros, etc. El problema era que sobre dichos planetas había colocado textos diminutos de color blanco y escritos con fuentes de trazos muy finos. Eso hacía que fuesen no sólo muy difíciles de ver, sino también de leer. Fue una revelación. Me dije: "esto es increíble; puedo identificar un buen montón de problemas muy básicos; estas diapositivas ignoran lo que conocemos sobre la importancia del contraste, por ejemplo. ¿Por qué?" Así que comencé a tomar notas.

Todo su trabajo de divulgación es producto de ese "instante eureka"...

Oh, no, no fue sólo aquella conferencia. Después de ella, comencé a prestar atención no sólo al contenido de otras charlas, sino también a la forma en la que se utilizaban apoyos visuales. Todas, incluso las de expertos en percepción, tenían fallos graves.

Eso fue lo que me llevó a escribir Clear and to the Point, mi libro sobre principios de psicología aplicados a PowerPoint. Lo menciono porque algunas de las reseñas señalaron que lo que digo es bastante obvio: sé claro y directo, no intentes colocar demasiada información en cada diapositiva, organiza jerárquicamente los elementos en la página, usa correctamente el contraste... Pero, a juzgar por lo que me veía obligado a sufrir cada día, los consejos que di eran necesarios. Toda persona que tenga que enfrentarse a una audiencia debe familiarizarse con cómo funcionan la percepción, la memoria y los mecanismos del razonamiento. Mi objetivo siempre ha sido ayudar en ese proceso.

¿Tiene sentido entonces incluir asignaturas de Psicología Cognitiva en las facultades de Periodismo y en las escuelas de Diseño Gráfico? Le advierto de que debo de estar saltándome varias reglas éticas con esta pregunta porque tengo un interés personal en ella; es una de mis propuestas para el futuro de la enseñanza de esas profesiones...


No tengo la menor duda. Es aconsejable por varios motivos. El primero es que los periodistas se dirigen siempre a audiencias compuestas de seres humanos. Otra obviedad, ¿no es cierto? No tanto. La percepción, el procesamiento de información procedente de los sentidos, la comprensión y la memoria tienen muchas limitaciones y peculiaridades. Entenderlas en profundidad es un requisito para ser buen comunicador, para presentar gráficos con eficacia. Ser capaz de prever cómo tu audiencia va a procesar unos contenidos ayuda a no ser presa de las debilidades de la mente y a aprovechar al mismo tiempo sus capacidades innatas.

Esto se aplica no sólo a los gráficos, sino también al texto, a la forma de escribir noticias y reportajes. No hay diferencia alguna entre ambos en el sentido de que aprender cómo los ojos y el cerebro funcionan es una ventaja para cualquier profesional. La única forma de adquirir este conocimiento es a través de una sólida educación.

¿Por qué los errores a la hora de escribir, crear gráficos y diseñar presentaciones en PowerPoint son tan comunes, incluso entre aquellos que mejor conocen los entresijos de la mente?

Porque existe una disociación entre nuestras intuiciones y nuestro conocimiento. En nuestro día a día, es común que nos dejemos guiar por intuiciones y que no siempre apliquemos lo que sabemos. El proceso creativo es casi automático, en él tienen más peso los prejuicios y las convenciones –que adquirimos a lo largo de la vida– que la razón. Es algo natural: si muchas de nuestras actividades cotidianas no fuesen automáticas e inconscientes, no seríamos capaces de sobrevivir.

Aplicar conocimientos al trabajo creativo requiere un gran esfuerzo, y dudo que podamos hacerlo mientras trabajamos en un texto o un gráfico. Por eso, en cualquier proyecto debe haber dos fases: la creativa, rápida, intuitiva, automática, en la que uno genera el producto, y la crítica, en la que nos paramos, editamos, filtramos los contenidos y la forma de presentarlos. Esto dobla la cantidad de energía que necesitaremos invertir, y no todo el mundo está dispuesto a hacerlo porque confían demasiado en sus intuiciones. Creen, erróneamente, haber internalizado sus conocimientos hasta el punto de que estos se han vuelto automáticos.

La visualización de información es un área en constante crecimiento. Según la definición más habitual en sus textos fundacionales, se trata de una disciplina que tiene como objetivo crear presentaciones gráficas interactivas que "amplían la cognición", las capacidades perceptivas y de comprensión. ¿Se trata de una metáfora o es cierto que, en cierto sentido, cuando usamos una visualización o leemos un gráfico, estos se convierten en extensiones de nuestra mente, de la misma forma en que un disco duro y un libro son extensiones de nuestra memoria?

Para responder a esta pregunta es necesario que hagamos una distinción entre gráficos figurativos (depictive graphics) y gráficos simbólicos (symbolic graphics). Un gráfico figurativo es aquel que tiene una semejanza con lo que representa, como el plano de un apartamento, la explicación de cómo funciona un aparato, el mapa de una región, etc. En un gráfico simbólico, por el contrario, la relación con el fenómeno representado es formal: piense en los gráficos estadísticos.

Pues bien, la forma de leer e interpretar esos dos tipos de gráfico depende de cada persona. La lectura de los primeros es sencilla pero, para entender los segundos, uno debe aprender ciertas convenciones: que existen ejes X e Y, que la altura de las barras es proporcional a las cantidades que codifican, etc. Hoy en día, los gráficos estadísticos son muy comunes, por lo que pensamos que su lectura es natural, pero no lo es.

Maria Kozhevnikov, una científica de origen ruso, ha estudiado este problema. En varios artículos, ha mostrado que no todo el mundo entiende gráficos estadísticos con facilidad. Todo depende de los patrones de activación de ciertas regiones cerebrales, que varían dependiendo del individuo. En uno de sus estudios, María demostró que artistas, arquitectos y científicos interpretan gráficos de formas diferentes. Lo mismo sucede con los lectores comunes.

Por ejemplo, existe un grupo de personas para cuyos cerebros los gráficos, aunque sean simbólicos, representan objetos reales. Leen gráficos abstractos como si fuesen representaciones pictóricas de fenómenos reales, físicos, y acaban sumidos en la confusión.

Los gráficos estadísticos, simbólicos ¿son como la lengua escrita? Antes de ser capaces de leerlos ¿es necesario aprender su vocabulario, su gramática, su sintaxis? Eso es lo que sugieren libros como Reading in the Brain, del neurocientífico francés Stanislas Dehaene, que relacionan nuestra capacidad de lectura con la habilidad innata de extraer patrones visuales de lo que nos rodea...
Exacto. Una buena analogía.

Entrevista completa disponible en: http://blogs.elpais.com/periodismo-con-futuro/2011/06/stephenkosslyn.html



Mark West y el aprendizaje a través de dispositivos móviles

Entrevistas a profesionales.- A Mark West le encantaban las humanidades, aunque admite que, en general, siempre le gustaron las asignaturas impartidas por profesores muy dinámicos.

Recuerda especialmente un proyecto en el que debían defender tópicos con buenos argumentos, lo que le permitió avanzar intelectualmente ya que en la escuela estaba acostumbrado a responder únicamente sí o no. Actualmente trabaja en la UNESCO.

Antes que nada, ¿en qué consiste el aprendizaje mediante el móvil?

Básicamente en encontrar formas de aprovechar las nuevas tecnologías para mejorar las oportunidades educativas. Consiste en llevar la enseñanza y el aprendizaje hacia nuevos contextos, entornos y situaciones.

¿Qué ventajas aportan los dispositivos móviles a nivel educativo?

Pueden utilizarse para crear contenidos propios o nuevas aplicaciones, lo que los convierten en herramientas sociables y no únicamente receptivas. El aprendizaje que puede desarrollarse a partir de estos dispositivos es social y natural, lo que es muy interesante para construir nuevas comunidades alrededor del aprendizaje.

¿Por qué son tan importantes los dispositivos móviles para el alfabetismo?

Históricamente el alfabetismo ha estado estrechamente relacionado con el acceso a los textos. Gracias a la actual penetración de los dispositivos móviles en regiones pobres, donde no hay bibliotecas públicas o los libros son muy caros, se consigue dar a su población acceso a los textos a través de los móviles y a muchas otras aplicaciones innovadoras, que les ayudan a aprender a leer; un hecho clave para que el analfabetismo disminuya.

¿Cuál es la mejor forma de potenciar la lectura a través de éstos dispositivos?

Por un lado, explicando las ventajas que pueden aportar, ya que cuando la gente entiende el beneficio que les supone, está más predispuesta a leer a través de éstos. Por otra parte, es muy importante asegurar que la primera experiencia que tenga un individuo con estos dispositivos sea positiva, ya que de esta manera habrá más posibilidades de que se repita.

¿Están los profesores preparados para utilizar estas tecnologías?

Depende de cada instructor. Creo que debemos incidir en la formación del profesorado, ya que cada vez se les pide que usen más las nuevas tecnologías en educación y su formación es clave para que apliquen sus conocimientos en el aula de manera eficaz.

Deben adaptarse a los nuevos tiempos…

No podemos escapar del contexto actual, debemos entender el poder que el alumno tiene con los dispositivos que guarda en los bolsillos. Preguntar datos históricos concretos no es interesante, pero sí lo es que los estudiantes puedan reflexionar sobre, por ejemplo, el impacto de la revolución comunista en China.

Con el auge de las nuevas tecnologías en las aulas, ¿qué papel deben jugar los profesores?

Antes que nada me gustaría decir que la percepción de que la tecnología reemplazará a los profesores es falsa, ya que las personas siempre serán esenciales para la enseñanza.

Por otro lado, creo que la integración de las nuevas tecnologías va a obligar a dar un paso más a nuestros profesores. Requerirá una mayor profesionalización del profesorado, una mejor formación y un aumento de los salarios, para asegurarnos que están realmente cualificados para educar mediante estas tecnologías.

¿Cuál es la mejor forma de integrar los dispositivos móviles en clase?


No lo sabemos aún. Estamos viviendo un momento muy emocionante, ya que nos encontramos justo al principio. No hay muchos profesores que los estén implementando, lo más común en clase sigue siendo la prohibición de utilizar los móviles. A pesar de ello, ya estamos empezando a detectar a profesores dispuestos a innovar y que están obteniendo algunos logros con este cambio de mentalidad.


Entrevista completa disponible en: http://blog.tiching.com/mark-west-utilizamos-la-evaluacion-de-manera-equivocada/

Nigel Holmes: "El futuro del periodismo consiste en contar las mejores historias "

Entrevistas a profesionales.- Nigel Holmes es un infografista autorreferencial: un entusiasta de los iconos y los pictogramas que optó, desde muy temprano, por convertirse en una de sus creaciones. Sus gafas redondas, de color azul; sus camisas y pantalones, invariablemente del mismo color; su característico peinado... Todo es parte de una imagen fácilmente reproducible en forma de caricatura de trazos geométricos, como él mismo demostró en la entrevista que le hizo Steven Heller, director de Arte de The New York Times, publicada como libro hace cinco años.

Uno de los hechos más conocidos sobre su forma de trabajar es que continúa usando las mismas herramientas que hace una década: lápiz, papel y Freehand, software que Adobe decidió abandonar en favor de Illustrator. Intuyo que, por medio de esa decisión, intenta transmitir un mensaje sobre el futuro de la infografía y el periodismo. ¿Estoy en lo cierto?

El futuro del periodismo consiste en contar las mejores historias de la forma más clara y eficaz posible. No depende del uso de nuevas tecnologías. La idea de que un diseñador debe cambiar de inmediato sus costumbres tras la aparición de cada nuevo software es equivalente a pensar que un periodista está obligado a adaptar su voz personal a las limitaciones de la máquina en la que teclea.

¿Cómo llegó a esa conclusión?

Comencé a desarrollar mi estilo mucho antes de que los ordenadores fuesen comunes en las redacciones (ver imagen a la derecha, extraída de Wordless Diagrams). Sucedió cuando trabajaba como ilustrador y diseñador en Gran Bretaña, a finales de los 60 y comienzos de los 70. Tenía miedo de que mis dibujos a mano no quedasen bien cuando reproducidos por las imprentas de la época.

Después de mudarme a Estados Unidos y ser contratado por Time, comencé a usar ordenadores. A partir de 1984, con los primeros Mac, descubrí que mi estilo era fácilmente transferible a la pantalla. Era como si hubiese dibujado con vectores y curvas de Bézier desde siempre. Nunca he necesitado otra técnica para comunicarme con mis lectores a través de gráficos simples.

Lo cierto es que no soy demasiado original; al contrario, he tenido numerosas influencias. Por ejemplo, Richard Hamilton, un pintor británico considerado una de las principales figuras del arte Pop, que murió hace poco. Fue el diseñador del Álbum Blanco de los Beatles. Hamilton sugirió que el motivo por el que creó algo tan minimalista fue una reflexión: en un mundo barroco, lo simple destaca.

¿Esa idea de crear gráficos lo más simples posible no puede ser malinterpretada? En mi experiencia, muchos periodistas y diseñadores la entienden como una defensa de presentaciones superficiales, vacías de contenido, en las que prima lo lúdico sobre lo funcional.

Es cierto. He usado la palabra simple, pero no me gusta el verbo simplificar. Prefiero aclarar. Aclarar significa que el diseño de información no consiste en añadir más elementos a una composición, sino en tomar la complejidad e irla despojando de detalles irrelevantes hasta que solo haya sobrevivido lo esencial. Es en ese momento cuando lo relevante se hace visible, claro, inequívoco.

Este proceso de reducción controlada tiene un nombre: edición. Los lectores no quieren verlo todo, por lo menos en un primer momento. Prefieren una síntesis. El gran desafío que la edición plantea es cómo cortar manteniendo al mismo tiempo la integridad de la información original. En otras palabras: cómo reducir sin degradar los datos. Es más difícil de lo que parece.

La falta de edición parece ser el principal motivo por el usted se mostró tan crítico con ciertas visualizaciones de datos recientes en el documental Journalism in the Age of Data.

Tengo la impresión de que bastante gente que trabaja en el área de visualización de datos hoy en día piensa que la edición no es necesaria, que simplemente puedes lanzarle todos los números a los lectores y dejar que extraigan sentido de ellos por sí solos. Los avances en tecnología y en lenguajes de programación permiten dar forma gráfica a, por ejemplo, las relaciones entre las diferentes partes de la Biblia, entre las palabras más frecuentes del libro, entre los lugares que los autores mencionan, etc.

Tufte escribió que la posterización de los datos evidencia desprecio por la inteligencia de los lectores. Esa posterización parece una tendencia común todavía hoy; basta con buscar "best infographics" en Google para darse cuenta de que hay muchos diseñadores que continúan pensando que para que el lector medio se interese por la información es necesario primero simplificarla al máximo.

En mis últimos años en Time me di cuenta de que debíamos tratar al lector con más respeto. Habíamos pasado mucho tiempo preocupándonos más por los dibujos que por los datos. Nuestra actitud era demasiado paternalista. Cuando expuse esta idea en la redacción, la respuesta no fue buena porque su consecuencia era que debíamos aumentar la seriedad de nuestros gráficos, hacerlos más informativos y densos.


Los responsables de la revista en aquellos tiempos deseaban avanzar por el camino opuesto: querían llamar la atención de un público más joven y pensaban que la mejor manera de hacerlo era enfatizar aún más lo lúdico. Por eso, cuando abandoné la revista, contrataron a varios diseñadores especializados en crear gráficos en tres dimensiones. No es que yo tenga nada contra la infografía en 3D pero en la época era algo muy nuevo y se utilizaba solo para aumentar la espectacularidad de las imágenes, no su legibilidad, su elegancia y su precisión.


Enrique Alcat: ‘en una crisis, sólo la verdad genera beneficios’

Entrevistas a profesionales.- Enrique Alcat es periodista especializado en gestión de crisis, formador y consultor en temas de comunicación. Una crisis bien llevada puede fortalecer a una empresa, pero si se gestiona mal la puede hundir de por vida. Enrique Alcat ha recogido su experiencia en la materia en el libro Y ahora ¿qué?, de Empresa Activa, donde explica cómo afrontarlas.

La mayoría de empresas sufre a lo largo de su existencia al menos una crisis grave con efectos devastadores para su imagen, pero ninguna se prepara para afrontarla. ¿Se debe a la creencia de que ese terrible momento nunca va a llegar? ¿Influye el carácter latino?

Hay un poco de ambas cosas. El carácter latino lleva a las empresas a improvisar y a dejarlo todo para última hora, y la creencia de que nunca se van a ver afectadas por una crisis porque hacen las cosas bien las conduce a despreocuparse del tema.

El problema es que, aunque uno esté haciendo lo correcto, puede verse afectado por una crisis a causa de algo que suceda en su sector o en las empresas de la competencia. Al final el problema te acaba salpicando y lo mejor es que estés preparado para hacerle frente.

¿Pero, cómo van a prepararse las empresas para eso, que es un intangible y no está regulado?

Bueno, sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, pero no debería ser así porque las consecuencias de una crisis mal gestionada pueden ser nefastas. En muchas de las conferencias para directivos donde hablo del tema les pregunto si tienen en sus empresas manuales de crisis y, aunque parezca increíble, la inmensa mayoría contesta que no.

¿Qué tipo de crisis son más frecuentes y qué conviene hacer para atajarlas desde el principio?

Hay crisis de muchas clases, pueden estar causadas por el cierre de una planta de producción; por una contaminación alimentaria que afecte a la salud de los consumidores; por una estafa... Lo que nunca debe hacerse cuando se presenta es intentar afrontarla en solitario. Es muy importante crear un equipo gestor, que debe estar integrado por un alto directivo de la empresa, el abogado de la compañía y un asesor de comunicación.

¿Por qué es determinante actuar correctamente durante las primeras horas?

Si no te das prisa, las tareas se acumulan. Cuando la crisis estalla se abren muchos frentes, empiezas a recibir llamadas de todo el mundo: periodistas, consumidores, políticos, accionistas, trabajadores... Si estás preparado y convocas rápidamente al equipo gestor de crisis las responsabilidades se reparten, cada uno atiende a quien le corresponde y así se evita que el problema se haga mayor.

Pero no sólo hay que repartir tareas, también hay que decidir qué mensajes vas a emitir y cómo vas a hacerlo. Ante la posibilidad de no decir nada, de no coger el teléfono o de conectar el contestador automático -algo que hay que desterrar por completo-, yo recomiendo comunicar algo, aunque sea poco porque en ese momento todavía no dispongas de mucha información y, sobre todo, no mentir.

Para que todos en la empresa sepan lo que han de hacer, parece imprescindible contar con un manual de crisis y un programa de comunicación. ¿Qué recoge cada uno de esos documentos?

El manual de crisis es una guía precisa para saber lo que hay que hacer en cada momento. Establece el procedimiento y las prioridades cuando salta la chispa, mientras que el programa de comunicación indica la estrategia a seguir para restablecer la normalidad y el prestigio de la compañía, y consta de muchas acciones: convocatorias de ruedas de prensa, emisión de comunicados, atención a los afectados por la crisis, etc.

Una de las acciones clave que utilizáis los expertos en gestión de crisis es la realización de seminarios de formación de portavoces. ¿Cuál es su propósito?

Los llevamos a cabo para enseñar a los directivos a hablar en público. Durante los seminarios les explicamos cómo funcionan los medios de comunicación, cómo responder a preguntas difíciles, cómo transmitir mensajes con claridad... Hacemos muchas prácticas, desde simulacros de ruedas de prensa hasta simulacros de programas de radio. No es fácil enseñarles en un día lo que tú has aprendido en veinte años, pero se avanza bastante.



Gregorio Luri: ‘Si un padre no tiene las ideas claras para actuar, no actuará’

Entrevistas profesionales.- Gregorio Luri, es filósofo y educador, perdió a su padre siendo muy pequeño. Esto marcó su infancia, obviamente, pero también el hecho de vivir en un entorno que le permitió vivir intensamente la naturaleza. En una familia trabajadora y campesina los niños siempre tenían algo que hacer. Recuerda intensas aventuras rodeado de amigos, de imaginación y de caballos. La vida era la calle, donde pasaban cosas, y donde había que asumir riesgos.

Reivindica el sentido común en la educación, ¿dónde lo perdimos?

Lo que hemos perdido es el significado del concepto, no tenemos ni idea de lo que significa educar con sentido común. Las generaciones pasadas podían hacer las cosas bien o mal pero sabían qué hacer. Los padres de hoy en día no tienen ni idea.

¿A qué achaca esta desorientación?

A la falta de seguridad de la paternidad contemporánea. A la irrefrenable necesidad que tienen los padres de hoy en día de chequear una y mil veces todo lo que hacen. Necesitan revisar constantemente sus decisiones.

¿Qué les aconsejaría usted?

Que se relajen: no existen fórmulas mágicas. Tampoco existen los padres perfectos, ni los hijos perfectos, ni las familias perfectas, desengañémonos. Educar también es equivocarse, hay que desdramatizar la educación. La única condición imprescindible para no hacerlo mal es tomarse la educación de los niños de una manera relajada.

¿Qué cree que ha cambiado entre las generaciones anteriores y las de ahora en cuanto a paternidad?

Que cada vez existe una distancia mayor entre los intereses espontáneos del niño y las demandas de la vida adulta. Nuestros padres sabían que si nos proporcionaban unos estudios elementales podríamos encontrar trabajo con relativa facilidad. Los padres de hoy no tienen esta certeza, no ven claro el futuro de sus hijos porque no hay un retorno claro entre estudios y vida laboral. Y esto es motivo de angustia, claro.

¿Y cómo debemos afrontar esta situación?

Sin fórmulas mágicas. Debemos asumir que ha emergido una nueva paternidad cuyo signo destacado es la inseguridad acompañada de un ansia por el perfeccionismo desmesurada. El mensaje hacia los padres debería ser de calma, debemos transmitir que no es tan dramático equivocarse siempre que se aprenda del error cometido.

¿El miedo a equivocarse puede llevar a algunos padres a bloquearse?

Si un padre no tiene las ideas claras para actuar, no actuará. No podemos inhibirnos a la hora de poner normas, porque son terapéuticas. Es bueno poner normas aunque solo sea para que en la adolescencia tengan algo contra lo que revelarse.

Ahí entramos en el debate de los límites.

Precisamente. Poner normas sirve para que, a medida que crecemos, vayamos conquistando límites. A medida que los niños crecen, los padres van cediendo y ellos ganan en libertad.

Pero, ¿hay cosas innegociables?

Por supuesto. Las horas de sueño son innegociables, nos jugamos la madurez neurológica del niño. La higiene y la alimentación correcta también.




Antonio García Marichal: “Convertir un hobby en una actividad empresarial”

Entrevistas profesionales.- Antonio García Marichal, consejero insular de Economía y Competitividad, se muestran muy satisfechos del trabajo realizado junto a la asociación Innova 7, que ha permitido confirmar a la Tenerife Lan Party, como gran evento de repercusión internacional. Para el edil, se trata de combinar la diversión y el trabajo para obtener una actividad productiva que a la vez haga felices a los empresarios. Esta entrevista además, cuanta con la participación de Carlos Alonso, que estuvo presente en toda la organización. 


Parece que este año hemos asistido a la TLP de los récords… 

AG: “Efectivamente. Los 30 gigas de velocidad que han tenido los participantes en el Recinto Ferial gracias al proyecto ALiX y a un acuerdo con ONO, es la mayor conexión a Internet jamás instalada para un evento de estas características en España. Si a este dato sumamos que hemos incrementando el número de participantes hasta llegar a 2.000, que las entradas se vendieron en menos de dos minutos, la instalación de 150 kilómetros de cable y que hemos acogido lanzamientos mundiales de juegos como el Fifa 2015 o el Magic 2015 podemos estar muy satisfechos del desarrollo de esta novena edición. Ha sido una apuesta particular del presidente del Cabildo, Carlos Alonso, la de impulsar la calidad de un evento que sirva de escaparate para atraer inversiones hacia la Isla”. 

Al margen de las actividades del Recinto Ferial, parece que las jornadas destinadas a profesionales están adquiriendo cada vez más importancia. 

AG: “Así es, la Tenerife Lan Party abarca un concepto más amplio que un encuentro de aficionados a la tecnología, la cultura del manga o los E-Sports. Hemos querido que sea un foro de análisis y de formación de las tecnologías como modelo de negocio y como fundamento de una economía basada en el conocimiento. Es importante que los jóvenes tengan la posibilidad de contactar con personas que empezaron en el mundo de la tecnología o los videojuegos como un divertimento y han sido capaces de convertir su hobby en una actividad empresarial”. 

CA: “Este año han pasado por la TLP más de 40 ponentes y se han celebrado más de 70 cursos, talleres y conferencias. Para el Cabildo, la zona profesional es clave porque precisamente lo que perseguimos con este tipo de festivales es que al margen del aspecto lúdico, que también es importante, exista un espacio que contribuya a impulsar la innovación y que se creen empresas que generen empleo y diversifiquen la economía de la Isla. 

¿La Isla puede ser polo de atracción para empresas tecnológicas? 

CA: “Sin duda alguna. A través de la marca de promoción económica Why Tenerife? se están promocionando las oportunidades de negocio que ofrece la Isla también para el sector tecnológico. Además de nuestra situación estratégica o nuestro liderazgo turístico, la Isla alberga unas infraestructuras de primer orden como el Data Center, que está a la vanguardia de los centros de datos mundiales, o el superordenador Teide HPC, el segundo más potente de España y uno de los 100 mejores del mundo, que pueden aprovechar estas empresas, además de otras ventajas económicas y fiscales”. 

Otra de las novedades de este año ha sido una zona para los niños ¿Quieren ampliar el tramo de edad de los teleperos? 

AG: “Este año, por primera vez, se ha reservado un espacio para los niños que hemos denominado TLP Kids. Queremos promover las vocaciones tecnológicas entre los más pequeños, que pongan a prueba su creatividad y que empiecen a ser conscientes de que muchos ámbitos relacionados con las tecnologías pueden convertirse también en futuros itinerarios profesionales para ellos. Además, hicimos la competición de robótica First Lego League”. 






Javier Tourón, las claves para mejorar la educación

Entrevistas profesionales.- Javier Tourón, Catedrático de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación, habla sobre la educación, y lo que es aún más importante, sobre los alumnos y alumnas y como el sistema limita el talento de los mismos.

¿El talento no es algo innato?
En absoluto. La capacidad puede ser innata pero es necesario trabajar, esforzarse y sacar rendimiento de esta cualidad para que haya talento. Cuando no se desarrollan estas capacidades aparece la frustración y el fracaso.

La frustración es un mal que acecha las aulas. ¿Cómo gestionarla?

Lo ideal sería no llegar a ese estado. Detectar altas capacidades (y, por lo tanto, desarrollar talentos) es fácil si queremos hacerlo. El problema es que la escuela no está orientada a ello. Si continuamos como hasta ahora quedarán muchos talentos por desarrollar fomentando así la frustración y el desapego de los niños y niñas que necesitan una atención especial. A día de hoy cuando a un alumno le cuesta resolver un problema de matemáticas, se detecta su necesidad y se refuerza. Sin embargo nadie se plantea proponer a los alumnos ejercicios complicados a propósito para descubrir si alguno de ellos es capaz de resolverlos por capacidades propias. Sería interesante realizar este tipo de ejercicios.

¿Deberíamos evaluar a todos los alumnos para detectar altas capacidades?

Todos los centros deberían sistematizar pruebas periódicas para evaluar el potencial de todos los alumnos para conocer las necesidades específicas de cada uno. Es algo más complejo que etiquetar a unos y otros, algo que, por cierto, deberíamos desterrar: El objetivo es que el sistema educativo se adapte a los alumnos y no al revés como sucede ahora.

Para desarrollar todos los talentos potenciales la escuela debería…Darse la vuelta como un calcetín. La competencia debería primar sobre la edad y la estructura de los cursos académicos como la entendemos ahora debería desaparecer. Las escuelas de hoy en día son centros de enseñanza cuando deberían ser de aprendizaje.

¿Cómo formularía usted este sistema educativo?

Yo creo en los planes personalizados, en el aprendizaje adaptativo. Cada alumno tiene su ritmo y no se puede forzar ni a unos a ir más rápido ni a otros a ir más lento, porque de esta forma fracasan unos y otros. El alumno debe gobernar sobre su aprendizaje porque los profesores no podemos aprender por ellos. El aprendizaje es algo radicalmente personal.

¿Y qué papel le queda al profesor?

El más importante, el de guía. En un centro con aprendizaje adaptativo las paredes de las aulas deberían desaparecer, los niños deberían interrelacionar materias y conocimientos y desarrollar el trabajo en equipo. El profesor se convierte en un mentor que señala el mejor camino para cada alumno estimulando el desarrollo de sus capacidades de forma individual.

¿Cómo participaría el profesor en este aprendizaje?

Enseñando al alumno a encontrar la información que necesita y que quiere conocer, enseñarle a valorarla y a sintetizarla. No podemos coartar la curiosidad de los alumnos como ha sucedido hasta ahora, que hemos estado limitados por los conocimientos ofrecidos por un libro de texto. El profesor debe estimular a cada alumno a desarrollar sus intereses y su capacidad para brillar en el área que él desee.

¿Debemos otorgar entonces un mayor grado de autonomía a nuestros alumnos?

Los niños y niñas deben dominar una serie de competencias básicas, pero a partir de aquí debemos permitir que cada uno tenga su propio itinerario. Los alumnos avanzarán en función de sus propias necesidades. La educación es un proceso de desarrollo personal y hay que habilitar carriles que permitan ir a cada uno a su velocidad.

¿Las TIC pueden ser una buena herramienta para ello?

Las TIC son la clave de esta vuelta de calcetín. A través de ellas se puede trabajar sobre un mismo tema a diferentes ritmos y niveles, es la esencia de la enseñanza adaptativa. Poder proponer a unos alumnos un tipo de trabajo y otro distinto a otros compañeros es la clave de esta adaptación del sistema que no implica en ningún caso separar físicamente a los niños y niñas como sí pasa ahora en muchas aulas de nuestras escuelas. Muchos profesores ya utilizan las TIC en este sentido, pero aún hay profesionales que sencillamente han sustituido el papel por el soporte digital, sin explotar el potencial que tienen las nuevas herramientas.


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